lunes, 10 de febrero de 2014

CASI...

Yo tenía diecisiete años y
tal vez mil preguntas en esos días
lo que obligaba a dejar todo así:
con mil respuestas que no respondían.

Diecisiete años dos veces pasaron
y así suman cincuenta y uno que
me acompañan y van justo a mi lado,
recordando tu recuerdo cada vez.

A mi edad agrego los diecisiete
y llevan a los años que tenías (?)
cuando emprendiste el mejor viaje
ese: no entiendo, menos entendía.

Diecisiete, tres, uno y cincuenta;
sesenta y ocho los que cumplirías:
año de mil novecientos ochenta,
¿casualidad? números que dan vida.

2 comentarios:

Rodrigo S. dijo...

Que no pase tanto entre entrada y entrada, pues es conocido que no pasa ni un minuto entre una reflexión y otra.

Claudio dijo...

Cierto...pero se suelen necesitar "cincuenta" reflexiones para llegar a una certeza.
Por otro lado podemos tener dos contradiciones... y estar de acuerdo con las dos.
¿Te suena?: no estoy ni a favor ni en contra...sino todo lo contrario...
Gracias Rodri.