domingo, 3 de abril de 2011

UN REGRESO AL PRINCIPIO...


Ha pasado más tiempo del deseado y querido, para retomar el dibujo como expresión en si mismo.

Esto está como tantas cosas, cargado con un poco de nostalgia, bien vista, y por ello mismo hemos tomado como tema el campanario de la Chiesa San Leone, de la Comuna de Saracena, pequeña localidad del sur de Italia (Calabria), lugar del nacimiento de mi bisabuelo Leone...ahí estuvimos...justo con esa perspectiva del campanario...

sábado, 2 de abril de 2011

EL MAESTRO LINO DINETTO EN SAN JOSE DE MAYO - URUGUAY

Desde que tuvimos uso de razón y nos dimos cuenta al entrar a la Basílica Catedral de San José de Mayo en Uruguay, ciudad en la que nacimos, de los frescos que cubren la casi totalidad de sus paredes, ya más que centenarias, nunca más pudimos dejar de admirarlos, con la sorprendente inocencia de esos primeras miradas. Luego fueron observaciones. La vida nos ha regalado hace pocas semanas, conocer a Lino Dinetto, el Maestro italiano, que en la década de los años cincuenta realizara esas pinturas que son patrimonio no solamente de ese Solar sino de cada uno de nosotros. Al Maestro: Salud!

EL MAESTRO LINO DINETTO



martes, 21 de diciembre de 2010

ROMPER POR ROMPER: NO, PERO....

"AL ARTE SE LE HAN PUESTO LOS PELOS DE PUNTA!!!
LE HA PUESTO LA MANO ENCIMA UN ARTISTA CON CARNET"
Y ESTO PASA EN MUCHOS LADOS, DEMASIADOS, PERO
LAMENTABLEMENTE TAMBIEN EN SAN JOSE.
ESO SI HAY QUE "ROMPERLO".

PROYECTOS

Muchos...o algunos....
Depende de las circunstancias,
una serie de pequeño homenaje
a "cantores" y "hacedores" orientales.
También a algunos temas sociales...
Existen para estas cosas disparadores
que nos "mueven"...nuestros grandes
creadores y una sociedad un poco más
acertada.
A propósito, que hermoso pasaje del Don
Quijote, cuando Don Quijote llegó sobre
los cabreros, compartió con ellos el queso,
el pan y el fuego, y consideró que tenía
que hacerles un discurso.
Y el discurso, apunta a un Mundo (empecemos
por la sociedad que tenemos a mano) en el que
el pensamiento y el deseo está sintetizado en
como termina el mismo: "Felices tiempos
aquellos que los antiguos llamaron dorado,
no porque abundara ese metal, sino porque
no existían estas dos palabras: tuyo y mío".