lunes, 23 de noviembre de 2009
lunes, 16 de noviembre de 2009
jueves, 22 de octubre de 2009
A VECES ESCRITURA, SIEMPRE EL TRAZO...
Noviembre 2004.
Mis sueños distintos
a los de mi bisabuelo,
saracenaros los suyos
maragatos los sueños míos.
Solo se cruzan en un punto:
en el devenir del sendero;
americano el Edén de sus sueños,
el horizonte de los míos europeo.
Hace tiempo llegó a mi tierra
recién pisé su suelo;
¡juro que ya había estado!
y me pregunto de nuevo:
si él regresar quiso,
con el paso del tiempo
a su casa, de su paese,
yo al mío, eso espero.
Parecidos sus sueños
a los sueños míos,
parecidos pero no iguales,
¡cosa! que no es lo mismo.
Mis sueños distintos
a los de mi bisabuelo,
saracenaros los suyos
maragatos los sueños míos.
Solo se cruzan en un punto:
en el devenir del sendero;
americano el Edén de sus sueños,
el horizonte de los míos europeo.
Hace tiempo llegó a mi tierra
recién pisé su suelo;
¡juro que ya había estado!
y me pregunto de nuevo:
si él regresar quiso,
con el paso del tiempo
a su casa, de su paese,
yo al mío, eso espero.
Parecidos sus sueños
a los sueños míos,
parecidos pero no iguales,
¡cosa! que no es lo mismo.
jueves, 27 de agosto de 2009
domingo, 16 de agosto de 2009
viernes, 7 de agosto de 2009
APRECIACIONES SOBRE ARTE - III

La obra es un todo. Es la suma de muchas partes, y por tanto de esa manera debemos acudir a ella.
Debemos buscar en sus componentes, para así acercarnos al todo y de ese todo volver a las partes. Este ejercicio nos llevará a ir "descubriendo" algo más, acercarnos más a lo que la obra es. Y la obra es.
Y cada vez que nos detendramos frente a ella, veremos cosas nuevas y reccionaremos de manera diferente.
Porque la obra muestra pero también esconde, oculta. Nos da, nos brinda, pero también nos priva.
Es el artista que se encarga de ello. Y muchas veces no lo sabe. Porque la obra de arte es su continuidad, y al igual que él, es la suma de todos su momentos, sus lugares, su aprendizaje, desaprendizaje, formación, deformación, sus andares y desandares, sus olores...siempre sus olores, donde quiera que este (el artista) vaya y se dirija.
El artista es un individuo y como tal es en esa suma, a la que se agrega también su experiencia, alegrías, tristezas, sus lugares vividos, la vida misma, que se convierte en un ser híbrido, un ser que es el resultado de toda sus "partes" sumadas.
Hoy no es sólo el individuo de "hoy", es junto a ese "hoy" lo que ha sido anteriormente más ese hoy, y mañana se le irán sumando los mañanas.
Ese es el artista y esa su obra.
El artista que pinta, hace, realiza la actividad de pintar, conjuga esa acción, ese verbo.
Su obra es en este caso, eso: una pintura. Y la pintura son colores. No olvidemos eso.
Esa simplicidad es la base, así de simple.
Así como el que dibuja, realiza trazos, mediante líneas y puntos, el que esculpe, rompe para ir creando. Cada artista realiza la acción para dar origen a la obra. El dibujo son trazos, la pintura colores...esa simplicidad del origen.
Porque decimos y realizamos esta apreciaciones? Por el simple hecho que es lo primero que debemos hacer para acercar al individuo a una obra.
Está frente a una pintura: colores; frente a un dibujo: trazos, líneas, puntos...
Y desde ahí comenzar a caminar poco a poco para así avanzar en el tema.
lunes, 13 de julio de 2009
APRECIACIONES SOBRE ARTE - II

Hay que acercar la obra de arte a toda la gente posible, es la única forma de que las personas reaccionen, o no, y gocen, o no, con ella. En cualquier caso no pertenecerán ya a ese mundo exterior a la misma.
Pero primero para ello deben "pescar" algo, alguna cosa.
¿Cuántos al ir a un museo, se detienen a observar una obra?
Si nos ponemos nosotros a observar cuantos individuos pasan por un museo, veremos que solo se dedican 3, 5 segundos, a "mirar" una obra.
La observación, por tanto, no existe para la mayoría.
No es un problema, esa actitud, solamente de ellos, somos parte también nosotros de la misma.
Se trata hasta de la falta de un simple ejercicio: observar.
Como toda actitud en la vida: si no practicamos no hay resultado, y si lo hay no es bueno.
Debe enseñarse a observar, como debe enseñarse a la genta (hablando siempre de Arte) a pintar, a dibujar, a esculpir, a fotografiar, etc.
El ser humano no aprendería a escribir (a dibujar letras, simbolizando así el lenguaje hablado) si no hubiese recibido poco a poco la enseñanza adecuada para ello.
Por tanto es un tema también educacional, pero de ello hablaremos (escribiremos) en otro momento.
Retomando la observación, como vamos a "mirar" una obra de arte como si de una prenda de vestir en una vidriera se tratara, es inaceptable que se trate a la primera con un: me gusta o no me gusta...
jueves, 2 de julio de 2009
APRECIACIONES SOBRE ARTE - I
Muchas veces nos preguntan, porque formamos parte de él, que es el Arte. Pregunta cargada de ignorancia unas veces, de haber que se contesta otras, y de estupidez tantas más.
Pues diría que no es otra cosa que posicionarse frente a la vida de una forma muy normal, con casi nada de extraño, pero con la valentía de ser totalmente subjetivo y de replantear el mundo, lejos de inventar nada (la Naturaleza se encarga de ello) de manera que nuestra subjetividad exprese un caudal interminable, incesante, de impresiones, sensaciones, olores, y un infinito etc.,...de vida misma en la vida misma.
Pero tal vez esto sea otra estupidez. Simplemente Arte es vida. Incluso después de la muerte.
Joaquín Torres García (Uruguay), tenía razón: sin la Fe nada...(Etsructura, Montevideo 1935).
¿Cómo debemos enfrentarnos (acercarnos) a los demás para brindarles esto?
Debemos pensar y partir de que nada se crea, por tanto tratamos de recrear, de ordenar... y desordenar.
Y para esto no solo trabajamos en estas tareas, debemos también comunicarnos por medio del lenguaje (hablado y escrito).
Así nos acercaremos más a la sociedad toda, porque la obra de arte (para mi todo trabajo implica arte)muchas veces muestra, otras tantas esconde, y muchas las dos cosas al mismo tiempo.
Y el lenguaje debe ser cuidadoso, más teniendo en cuenta que también suele quedarse alejado de un análisis certero (el hacedor mismo, la mayoría de las veces desconoce el resultado de su obra).
Deban cuidarse las palabras, siempre, así me lo dijo un día el Maestro Carlos Caffera, cuando yo concurría a los Talleres de Formación Docente de Artes Plásticas del MEC en Uruguay, y se lo creí, y hoy lo sigo creyendo.
Sobre este tema, existe un interesante así como excelente trabajo de Octavio Paz (México), en su Arco y la Lira. Es imperdible.
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